Cómo ser un buen vendedor según El Lobo de Wall Street

Jordan Belfort, en cuya biografía se inspiró la película El Lobo de Wall Street explica las claves para ser un buen vendedor y alcanzar los objetivos en la vida.

El Lobo de Wall Street, es una película de 2013 dirigida por Martin Scorsese y protagonizada por Leonardo DiCaprio, quien interpreta a Jordan Belfort. Un corredor de bolsa que con poco más de 20 años llega a Wall Street con el simple objetivo de ganar dinero. Pero, la componía en la que trabajaba quiebra y Jordan pierde su puesto de trabajo.

Es así que Belfort termina trabajando en Stratton Oakmont, una tienda de valores en Long Island, que vendía acciones de empresas riesgosas a personas que tenían poco conocimiento sobre como funciona el mercado de valores.

Ahí fue donde amasó su fortuna, defraudó a inversores por millones de dólares y se gano el apodo de Lobo de Wall strett.

Jordan Belfort pasó tres años en la cárcel por fraudes al mercado de valores y lavado de dinero en Estados Unidos, y ahora se dedica a dar conferencias sobre como ser un buen vendedor y la ética en el mundo de los negocios.

En sus charlas y libros, Belfort da las siguientes claves para aumentar las ventas:

  • La tonalidad.

Según Belfort  hay unas 10 tonalidades básicas capaces de disparar emociones. “En su mayor nivel, la venta es una transferencia de emociones  y la emoción primaria que se debe transferir es certeza. El truco es sonar absolutamente seguro aunque no te sientas así”, explica y agrega que él mismo entrenó a Di Caprio para usar correctamente la tonalidad en la película.

  • Una visión a futuro.

“Hay que tener una visión a futuro que inspire, algo en lo que pienses que te haga saltar de la cama, que te motive a tener una vida mejor”, destaca Belfort y agrega que cuando estuvo preso, esa motivación eran sus dos hijos. “Ellos eran mi por qué, y esa es la clave, ese por qué no era sobre mi”.

  • Tener una estrategia.

“Hay que trazar un plan que te permita lograr tu visión a futuro”, explica que con 16 años, fue a una playa en New York, un día de mucho calor. Mientras estaba con sus amigos escuchó a muchas personas quejarse de que tenían que caminar demasiado para encontrar un kiosco. Así que la mañana siguiente buscó un distribuidor de helado, agarró su auto, compró una conservadora y fue directo a la playa habiendo invertido solo US$ 22. “En una hora, vendí todo lo que tenía en la conservadora por US$ 125 y gané US$ 100 en una hora. En ese entonces el salario mínimo era US$1.20 la hora.”, relata. A otro día volvió a ir y ganó US$ 500.

  • Estándares altos.

Continuando con la anécdota de la playa, Belfort cuenta que como había tenido tanto éxito invitó a 5 amigos a sumarse a su negocio y empezaron a vender helados con él. Sin embargo, notó que solo uno de sus amigos logró ganar más de US$ 100 por día. La razón, asegura, es porque los demás paraban de vender cuando se terminaba todo lo que tenían en una sola conservadora mientras que este amigo se unía con él y vendía hasta 4 conservadoras. “Algunas personas tienen una visión que suena inspiradora pero bajos estándares y no están dispuestas a hacer lo que sea necesario. Es lo que llamo “visión champagne pero estándares de cerveza”. En el lado opuesto están quienes tienen estándares altos pero poca visión. Es importante que ambas coincidan”, concluye.

Cómo ser un buen vendedor según El Lobo de Wall Street


Redacción: Casandra Ortega

Fuente: Revista Apertura