En el día del amigo recordamos al negro Fontanarrosa

LD Technologies Inc. V1.01
Estudio Cubillas

Si algo conservo el negro Fontanarrosa hasta último momento fue su sentido del humor. Un personaje que nos hizo pasar momentos felices, emocionar, reír y reflexionar a muchas personas.

El negro hizo un culto de la amistad, en el histórico café de rosario El Cairo, lo mantienen vivo a cada paso.

Roberto Fontanarrosa nació en la ciudad de Rosario, el 26 de noviembre de 1944. Su carrera comenzó a finales de los años 60 como dibujante humorístico en la Revista Boom de Rosario (1968) luego en Zoom y Deporte 70 destacándose rápidamente por su calidad y por la rapidez y seguridad con que ejecutaba sus dibujos.

Por el año 1973 dibuja en las revistas Hortensia y Satiricón y en el diario Clarín. Entre sus personajes más conocidos están el matón Boogie El Aceitoso y el gaucho Inodoro Pereyra y su perro Mendieta. Sobre la introducción de este último personaje en sus tiras, Fontanarrosa explicó:

“Es muy difícil meter un caballo en un cuadrito de historieta, por lo tanto apareció un perro. Y se llama Mendieta porque me causaban gracia los perros con nombres humanos.”

Su fama trascendió las fronteras de Argentina. Por ejemplo, Boogie, el aceitoso empezó a publicarse en un diario de Colombia, y luego fue publicado muchos años por el semanario mexicano Proceso.

Se le conocía su gusto por el fútbol, deporte al cual le dedicó varias de sus obras. El cuento 19 de diciembre de 1971 es un clásico de la literatura futbolística argentina. Como buen «futbolero» siempre mostró su simpatía por el equipo al que seguía desde pequeño, Rosario Central. En 1954 el pequeño Fontanarrosa, con diez años, fue a la cancha por primera vez a ver al club de sus amores que jugaba frente a Tigre.

Una de sus citas más conocidas sobre el fútbol es: “Si hubiera que ponerle música de fondo a mi vida, sería la transmisión de los partidos de fútbol”.

En los años setenta y ochenta, se lo podía encontrar tomándose un café en sus ratos libres en el bar El Cairo, sentado a la metafórica «mesa de los galanes», escenario de muchos de sus mejores cuentos. Desde los años noventa, la mesa se mudó al bar La Sede hasta la reapertura de El Cairo.

Fontanarrosa era un verdadero habitué :“Yo, al cielo, le pondría canchitas de fútbol y un par de bares, porque en el bar estás en tu casa y a la vez estás balconeando la calle.”

Fontanarrosa falleció el 19 de julio de 2007, a los 62 años, víctima de un paro cardiorrespiratorio una hora después de ingresar en un hospital con un cuadro de insuficiencia respiratoria aguda en el año 2007

En su memoria, surgieron campañas de correos electrónicos proponiendo el 19 como fecha para celebrar la amistad en homenaje al gran amigo de todos los argentinos, Roberto Fontanarrosa, pero ninguna surgió efecto.

Por su enorme aporte cultural el ciudadano ilustre fue distinguido en 2006 con la mención de honor Domingo Faustino Sarmiento por el Senado Nacional y en 2012 el Concejo Municipal de Rosario aprobó la iniciativa de denominar Roberto Fotanarrosa al centro cultural más grande de la ciudad.

Por esa razón, hoy más que nunca recordamos al negro Fontanarrosa, una figura histórica que nos ha dejado un legado trascendente sobre nuestra identidad, nuestro humor y que ha valorizado a la amistad como un ejercicio diario de goce, respeto y aceptación del otro diferente. 

En el día del amigo recordamos al negro Fontanarrosa

Redacción: Casandra Ortega

Imagen: www.ole.com.ar