Justina, la niña que cambió la historia de la donación de órganos en la Argentina

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Justina Lo Cane tenía doce años y estuvo internada en la Fundación Favaloro hasta noviembre del año pasado, cuando falleció a la espera de ser trasplantada.

Justina esperaba por un trasplante de corazón que le diera una oportunidad más. internada desde septiembre, padecía una cardiopatía congénita que le fue descubierta al año y medio de vida.

En Julio de 2017, Justina ingresa a la lista de espera del Incucai luego de sufrir una descompensación como producto de una cardiopatía que había adquirido por una neumonitis.

Estuvo primera en la lista de urgencias, su familia había impulsado una iniciativa para concientizar sobre la importancia de la donación de órganos, pero su estado salud se iba complicando cada vez más.

Su papá, Ezequiel, creó la campaña “Multiplicate por Siete” que se viralizó con el hashtag #LaCampañaDeJustina. El concepto consistía en que si uno es donante, su vida se multiplica por siete al momento de partir.

La campaña que impulsó Justina aumentó el número de inscriptos como nunca antes. De 80 por día se pasó a 330 en los últimos cuatro meses de 2017.

Pero, en septiembre, padeció otra descompensación de mayor gravedad y entró a terapia intensiva. Dos días después, cuando su organismo se debilitó, Justina debió ser conectada a un soporte cardíaco y respiratorio.

En los meses siguientes su salud se fue deteriorando, y tras una complicación tuvieron que amputarle los dedos del pie derecho ante una trombosis.

El 19 de noviembre en el Facebook de La Campaña de Justina se posteó que su estado era “crítico, cada día que pasa le juega en contra”.

Su familia había publicado en Facebook una carta en la que destacaban que Justina “esperó 4 meses y luchó, con todas sus fuerzas, para que llegara ese corazón”.

También remarcaba: “Soportó y resistió, esperando. Soñando en su fiesta de cumpleaños el 9 de diciembre. Siempre apostando a salvarles la vida a los demás que estaban en su misma condición”.

Justina murió el 22 de noviembre de 2017, y desde entonces su familia impulsa una nueva ley de donación de órganos y tejidos en la Argentina, que la Cámara de Diputados aprobó el pasado miércoles 4 de junio por unanimidad.

Dicha ley denominada popularmente como #LeyJustina contempla que todo mayor de 18 años sea considerado como donante, a menos que haya expresado su voluntad en vida de no serlo.

La niña que cambió la historia de la donación de órganos en la Argentina