La Fabula «El punto que quería ser línea», es un cuento con moraleja que nos invita a replantearnos sobre nuestros caminos recorrido en la búsqueda de algo mejor.
Había una vez un punto que soñaba con ser línea. Vivía al final de las frases, cerrando ideas con firmeza, jugando a veces a esconderse entre puntos suspensivos o ayudando a que las preguntas existieran. El punto estaba orgulloso de su trabajo, pero aun así sentía que algo le faltaba. Por dentro se percibía vacío, como si su valor fuera insuficiente frente a la elegancia continua de las líneas que avanzaban sin detenerse.
Convencido de que debía transformarse, emprendió un largo viaje. Caminó durante días enteros por caminos de papel, subió montañas de libros antiguos y buceó en mares de tinta profunda. Surcó los cielos entre renglones y márgenes, buscando una respuesta que nadie parecía poder darle. Preguntó a letras, a comas y a signos de exclamación, pero todos seguían su camino sin comprender su inquietud.
Con el paso del tiempo, el cansancio se apoderó de él. Se sentía perdido y derrotado, como si cada intento lo alejara más de aquello que deseaba ser. Su desesperación era tan grande que nunca se detuvo a mirar atrás, a observar las huellas diminutas que había dejado en su recorrido. Solo veía lo que aún no era, y eso lo hacía sufrir.
Un día, exhausto, decidió detenerse. Al mirar atrás por primera vez, descubrió algo inesperado: su camino no estaba vacío. Cada paso que había dado formaba un trazo continuo, una marca firme y clara. Entonces comprendió la verdad que siempre había estado frente a él: una línea no es más que un punto en movimiento, un punto que se anima a avanzar sin olvidar quién es.
Desde ese momento, el punto siguió siendo punto, pero ya no se sintió incompleto. Entendió que no necesitaba dejar de ser lo que era para transformarse, sino valorar su esencia y permitirle crecer con cada paso.
Moraleja: No te obsesiones con convertirte en algo distinto; muchas veces, aquello que anhelás ser ya está naciendo en el camino que recorrés siendo quien sos.




