Creatividad para los procesos de trabajo. En todo proceso de trabajo es necesario utilizar la creatividad y la innovación para afrontar los nuevos cambios y requerimientos sociales. Es preciso comprender que los grandes cambios coyunturales no son las tecnologías en sí mismas, sino las formas de comunicación social.
La problemática de los cambios tecnológicos no radica en la herramienta, sino en quién la aplica: seguimos siendo seres humanos.
Considero que lo más importante que tiene nuestro negocio no es el celular, ni la notebook, ni la camioneta de viáticos. La herramienta más importante de nuestro negocio fue y será siempre nosotros mismos como individuos y las capacidades que podamos ofrecer. Incluso del otro lado del mostrador hay seres humanos que también sienten, se molestan y se alegran cuando reciben un buen trato.
Las estrategias más duras de marketing, desde hace ya muchos años, contemplan fuertemente el trabajo sobre las emociones de las personas, clientes y usuarios. Es por eso que el centro de atención de nuestro negocio son las relaciones humanas enfocadas en las emociones, ya sea para un producto o un servicio.
Entonces, ¿qué es lo que cambia? Las herramientas digitales y la tecnología no dejan de ser un medio de comunicación para agilizar, efectivizar y concretar estrategias de marketing y ventas. Estos cambios tecnológicos están en función de la forma y la necesidad que tienen las personas de comunicarse.
creatividad para los procesos de trabajo
Nuestra vida se modifica según nuestros comportamientos, deseos y entorno.
Los cambios sociales no están determinados por los cambios tecnológicos, sino a la inversa. La tecnología puede ofrecer una forma de comunicarse, pero siempre será adaptada a las necesidades del ser humano para agilizar y satisfacer rápidamente sus demandas.
Lo verdaderamente vertiginoso está en el uso y en la rapidez con la que se obtiene un producto o servicio. De todas maneras, por más tecnología que tengamos, si esto va acompañado de un mal servicio o una mala atención, sin duda el sistema tecnológico se cae a pedazos.
Es cierto que existe un feedback o retroalimentación cíclica entre la tecnología y los cambios sociales, en donde uno modifica al otro. De todas formas, ya quedó muy lejano el concepto de “nuevas tecnologías” del que se hablaba anteriormente, ya que lo nuevo siempre será la forma de comunicarnos.
Mantener las estrategias de negocio y la perseverancia para modificarse
En mis años como consultor de negocios, más del 90 % de los emprendedores tiene problemas para delegar. Y no se trata solo de la falta de equipos de trabajo, sino de la dificultad para bajar línea de forma correcta y disciplinada.
En un negocio que tenga al menos uno o dos empleados, es imprescindible mantener capacitados a los colaboradores, tanto en el oficio como en el conocimiento. Cuando hablo de conocimiento, me refiero al “cómo hacer las cosas” para que puedan funcionar de forma más autónoma. Por lo tanto, es necesario tener conceptos claros y organizar protocolos de trabajo simples y concretos para facilitar la capacitación en otras áreas.
Entonces es aquí, luego de todo esto que ya conocemos y que se ha hablado durante décadas, donde se encuentra la herramienta más valiosa de cualquier negocio: la paciencia.
La dulce espera del proceso activo e inactivo
Creados los protocolos de trabajo, desarrollada la aplicación, capacitado el personal y automatizados los procesos, ahora no nos queda más que “confiar en el proceso”. Nuevamente, volviendo al concepto inicial de que lo más importante de nuestro negocio somos nosotros mismos, aparece algo que no nos enseñan en ninguna formación empresarial: la paciencia.
La paciencia en el proceso, la paciencia en el ajuste y la mejora continua, la paciencia en el desarrollo y las modificaciones. En esos momentos de espera en los que todo parece no funcionar, la paciencia para analizar y reorganizar los protocolos se vuelve fundamental.
En esa espera paciente no hay tiempo perdido, sino reinvención, ajustes y puesta a punto del negocio.
Confiar en el proceso y utilizar la paciencia como herramienta de crecimiento, análisis y replanteamiento. Tanto la inteligencia emocional como la inteligencia artificial se basan más en la escucha y el aprendizaje que en la acción y la ejecución.
¿Qué herramienta es más importante que la creatividad para los procesos de trabajo en tu negocio?
Por Matias Carrillo




