Hacia la busqueda del equilibrio en el consumo

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Para los países desarrollados, acostumbrados al consumo excesivo, esto suena como una amenaza al capitalismo y a la producción infinita de bienes, poniendo en peligro el nivel de vida y volviendo a épocas prehistóricas.

El sociólogo francés Serge Latouche analiza el impacto del capitalismo y el hiperconsumo, asegurando que “la gente feliz no necesita consumir”

Serge Latouch es un sociólogo, especialista en relaciones Norte/Sur, premio Amalfi y creador del movimiento “Decrecentista” en Francia, de arraigo extendido desde los años 70. Postula un consumo responsable, considerado “ecosocialista”, en el sentido de preservar el ecosistema y producir poco o nulo impacto ambiental, dándole tiempo al planeta a regenerarse naturalmente

Con el “Decrecimiento”…Volvemos a la edad de piedra?

Latouche, en una de sus conferencias en España, asevera que “vivimos fagocitados por la economía de la acumulación, que conlleva a la frustracion y a querer lo que no queremos ni necesitamos”, agregando que la tasa de suicidios entre niños en Francia ha crecido notablemente y que el estilo de vida se sostiene gracias a Africa, con un creciente numero de personas pobres, y una minoría de multinacionales cada vez mas poderosas.

Este llamado proyecto “ecosocialista”, promueve que la gente aprenda a consumir menos y mejor, con productos generados en forma ecologica cercanos a su lugar de residencia.  Habla de que “Intenta demostrat la necesidad de un cambio de lógica, de abandonar esta lógica del exceso

Una idea realmente interesante, para extrapolarla a la generación de bienes y servicios de los emprendedores zonales, que con sus proyectos, generalmente de triple impacto (económico, social, ecológico), promueven un equilibrio sano entre el consumo y la producción responsable. Y asi, volviendo a los antiguos filósofos, como acota Latouch, recordando a Séneca “No se obtiene la felicidad si no sabemos limitar nuestros deseos y necesidades”.  Y consumir responsablemente, podemos agregar.

Fuente: El club de los libros perdidos

Redacción: Miriam Arminda