Empresas exigen formación inglés. ¿Las empresas evalúan el inglés que realmente necesitan? Ornella Muratore analiza las exigencias laborales y la responsabilidad empresarial en la formación.
Basta con recorrer algunas ofertas laborales para encontrar una exigencia que se repite: inglés avanzado. Aparece junto a la experiencia, los conocimientos técnicos y el manejo de herramientas digitales. En determinados puestos es indispensable. En otros, nadie parece tener demasiado claro para qué se necesita.
El problema no es exigir inglés. El problema es exigirlo sin definir qué significa saber utilizarlo profesionalmente.
Cuando un requisito se convierte en filtro
¿Necesita esa persona negociar con clientes internacionales, participar en reuniones, redactar informes o interpretar documentación? Cada situación demanda competencias diferentes. Sin embargo, muchas búsquedas las reducen a una misma etiqueta: nivel avanzado.
Y cuando un requisito no está bien definido, puede dejar de ser una herramienta de selección para convertirse en una barrera de acceso.
Hablar inglés no es lo mismo que demostrarlo en un examen
Durante años, aprender inglés estuvo asociado a memorizar estructuras, aprobar evaluaciones y obtener certificados. Estos últimos pueden acreditar conocimientos importantes, pero no describen por completo cómo se comunica una persona en su trabajo.
Un profesional puede dominar estructuras complejas y bloquearse durante una entrevista. Otro puede cometer errores gramaticales y, aun así, explicar una propuesta, resolver un conflicto o participar eficazmente en una reunión.
En mi experiencia trabajando con adultos, encuentro profesionales que conocen mucho más inglés del que creen. Lo que les falta no siempre es conocimiento: muchas veces es práctica, confianza y exposición a situaciones reales.
Por eso, evaluar el inglés únicamente desde la corrección gramatical puede llevar a las organizaciones a descartar talento que sí posee las competencias necesarias para desempeñarse.
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La capacitación no debería ser una responsabilidad exclusivamente individual
El mercado laboral exige actualización permanente. Se espera que las personas incorporen nuevas herramientas, desarrollen habilidades digitales, mejoren su inglés y lleguen preparadas a cada oportunidad.
Pero pocas veces se discute quién financia ese aprendizaje.
Estudiar después de una jornada laboral, pagar formación especializada y sostenerla durante años requiere tiempo y recursos. No todos los profesionales cuentan con las mismas posibilidades.
Si una empresa necesita equipos capaces de trabajar en inglés, también puede invertir en desarrollarlos. Diseñar capacitaciones vinculadas con tareas concretas, ofrecer espacios de práctica y evaluar avances reales debería formar parte de una estrategia de desarrollo del talento.
No se trata de contratar personas sin las competencias indispensables. Se trata de distinguir cuáles son necesarias desde el primer día y cuáles pueden construirse dentro de la organización.
¿Buscamos talento o esperamos encontrarlo terminado?
Las empresas tienen derecho a establecer sus requisitos. Pero también deberían preguntarse si están evaluando capacidades reales o reproduciendo criterios que nadie revisa.
El inglés puede abrir oportunidades profesionales. Sin embargo, cuando se exige sin considerar el contexto, las funciones del puesto ni las posibilidades de formación, también puede profundizar desigualdades.
Tal vez sea momento de dejar de preguntarnos únicamente cuánto inglés sabe un candidato y empezar a preguntarnos qué necesita hacer con él.
Porque exigir profesionales preparados es sencillo. Construir organizaciones que también estén dispuestas a prepararlos requiere un compromiso mucho mayor.
Las empresas exigen formación inglés, pero ¿Quién se hace cargo de enseñarlo?

Biografía de autora: Ornella Muratore es especialista en educación y enseñanza del inglés, autora de Cómo enseñar duele, columnista en prensa y fundadora de Muratore ELT. Su trabajo se centra en la formación lingüística de adultos y profesionales, la preparación de exámenes internacionales y el análisis de los desafíos actuales de la educación y la empleabilidad.
Contacto profesional: Instagram muratoreelt




